
Es un procedimiento cateterismo en el que se aplican impulsos de radiofrecuencia o ultrasonido en la pared de las arterias renales para modular o reducir la actividad simpática del parénquima renal. El objetivo es mejorar el control de la presión arterial en pacientes con hipertensión resistente o no controlada pese a tratamiento óptimo.
Generalmente adultos con presión sistólica elevada a pesar de tres o más fármacos antihipertensivos a dosis adecuadas (incluido un diurético) o intolerancia a medicamentos. Se excluyen estenosis renal significativa, anatomía renal desfavorable, embarazo y otras contraindicaciones que el especialista revisa con estudios de imagen y laboratorio.
Se accede por arteria femoral o radial con catéter específico que llega a la arteria renal; se aplican lesiones ablativas en puntos distribuidos a lo largo de la arteria principal, bajo sedación y control angiográfico. Es ambulatorio o de corta estancia según el protocolo del centro.
En estudios clínicos, parte de los pacientes logra reducción modesta pero clínicamente relevante de la presión arterial a mediano plazo, lo que puede disminuir carga cardiovascular. No sustituye el estilo de vida saludable ni la medicación en muchos casos, pero complementa el manejo.
Como todo procedimiento vascular, existen riesgos de lesión renal, hematoma, estenosis arterial rara y eventos relacionados con el contraste. No todos los pacientes responden de igual forma; el seguimiento con nefrología o hipertensiólogo puede ser complementario.